En los últimos días, las fuerzas armadas de Estados Unidos han llevado a cabo una serie de bombardeos contra Irán que resultaron en la muerte de su líder supremo, Alí Jameneí. Según John Hultquist, analista principal del Grupo de Inteligencia de Amenazas de Google (GTIG), la República Islámica respondería a esta ofensiva mediante ciberataques dirigidos a múltiples objetivos en Oriente Próximo y más allá de sus fronteras.
Las declaraciones tuvieron lugar durante un evento organizado por el think tank de defensa Royal United Services Institute (RUSI), con sede en Londres. Si bien el encuentro estaba inicialmente centrado en las operaciones de sabotaje cibernético atribuidas a actores rusos en Europa, la escalada del conflicto en Oriente Próximo acabó por reorientar completamente el debate.
Desde el inicio de las hostilidades, Irán ha respondido con ataques de misiles contra varios países vecinos, entre ellos miembros del Consejo de Cooperación del Golfo como Baréin, los Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Catar, todos ellos con bases militares estadounidenses en su territorio. Según Hultquist, todos estos países se encuentran actualmente en riesgo de sufrir ofensivas en el ámbito digital.
El analista subrayó que no se esperan armas desconocidas ni técnicas inéditas: el verdadero cambio radica en los objetivos. Hasta ahora se consideraba que Israel, un estado pequeño pero con una elevada capacidad en materia de seguridad, sería el blanco principal. Sin embargo, ahora existen múltiples objetivos potenciales con un nivel de madurez en ciberseguridad considerablemente inferior.
En declaraciones al medio especializado Infosecurity, Hultquist señaló que, desde hace tiempo, la frontera entre el Estado iraní, los grupos hacktivistas y los ciberdelincuentes del país ha sido deliberadamente difusa, lo que constituye una ventaja estratégica para Teherán. Piratas informáticos vinculados al gobierno iraní han sido acusados de colaborar con grupos de ransomware para facilitar campañas contra intereses estadounidenses.
Ante este panorama de amenazas, el Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido (NCSC) ha instado a organizaciones de todo el mundo occidental a revisar su postura en materia de ciberseguridad, especialmente aquellas con operaciones en Oriente Próximo. En la actualidad, cualquier conflicto armado tiene una dimensión híbrida, con frentes digitales tan peligrosos como los físicos.
Fuente: NCSC con información de Infosecurity Magazine y Cybersecurity Dive




